Como ya mencionamos en el artículo publicado el 20 de mayo, y siguiendo con esta guía del Olivar de Sierra Los Pedroches Olivares de Montaña: Pendientes de Biodiversidad que WWF España y Olivarera Los Pedroches elaboraron, hoy presentamos una selección de especies de aves presentes en nuestros olivares más valiosos. Entre todos los grupos zoológicos, las aves, por su movilidad y capacidad de aumentar el número de pollos y de intentos de cría en años de abundancia de insectos, son unas magníficas aliadas para el control biológico.
La presencia de numerosas especies de aves es un indicador de salud, algo que salta a la vista cuando se visita un olivar en pendiente, con setos en las márgenes, con cubiertas vegetales entre los olivos, bosques isla aquí y allá, y majanos y muretes haciendo de lindes. Una pareja de lechuzas caza entre 2 y 10 topillos al día y alimenta a sus polluelos con más de 1.000 roedores; 700 en el caso de los cernícalos… La existencia de aves es por tanto una buena forma de lograr un control natural de plagas sin necesidad de emplear agroquímicos y abaratando costes de producción.
Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)
Tamaño: 33-35 cm
Envergadura: 80 cm
Sedentario e invernante.
Llamado así por su capacidad para cernirse en vuelo, esta pequeña rapaz es una ávida depredadora de topillos, pequeños roedores, reptiles y grandes insectos. Las hembras son pardo-rojizas y los machos tienen cabeza y base de la cola gris ceniza; ambos con bigoteras. Una pareja puede llegar a consumir hasta 20 kilos de roedores para criar a sus pollos. Se puede favorecer su anidamiento instalando postes con cajas o aprovechando los antiguos postes de teléfono.
Milano real (Milvus milvus)
Tamaño: 60-40 cm
Envergadura: 170 cm
Sedentario e Invernante.
El milano real es una rapaz grande y de aspecto desgarbado que se identifica muy bien por su cola en forma de horquilla. Es sedentario, pero en invierno se unen numerosos ejemplares del centro y norte de Europa. Encuentra en los olivares de montaña un estupendo cazadero y está en franca regresión por el uso de venenos en el campo. También se alimenta de carroña y ayuda a limpiar el campo de cadáveres de
animales salvajes y domésticos.
Mochuelo europeo (Athene noctua)
Tamaño: 23 cm
Sedentario.
El nombre científico del mochuelo significa algo así como sabiduría nocturna. Su lastimero chillido está ligado indisolublemente a los olivares: “cada mochuelo a su olivo” dice el refranero. Necesita olivos viejos con huecos para anidar y se le puede ayudar colocando cajas anidaderas. Al alimentarse de pequeños roedores e insectos es un eficaz insecticida biológico y, por tanto, un marchamo de la calidad biológica del olivar.
Autillo (Otus scops)
Tamaño: 20 cm
Estival.
Es el búho más pequeño de España y el único que se alimenta casi exclusivamente de insectos. Al ser nocturno y cazar ejemplares grandes controla muy bien las plagas de grandes insectos, entre ellos muchos comedores de madera que afectan a olivos y encinas. Es mucho más fácil reconocerlo por su canto, un aflautado «tiuu» repetido siempre con la misma frecuencia. Cría en huecos de árboles, no siempre disponibles, por lo que es muy recomendable instalar cajas nido.
Alondra totovía (Lullula arborea)
Tamaño: 15 cm
Sedentaria.
Solo aparece en olivares que no han sido tratados con herbicidas, ya que anida en el suelo y necesita cierta cobertura de vegetación para esconder el nido. Su canto que sube y baja de tono es muy característico. Eficaz cazadora de insectos, como todos los aláudidos tiene pluma de de tonos parduscos, pero se la identifica bien por las marcas en forma de casco ciclista que luce en la cabeza.